PADV in the News Octubre es el mes de prevención de la violencia doméstica Atrás quedó la mala vida Mundo Hispanico Una madre mexicana cuenta cómo salió adelante con ayuda de organizaciones locales. Si pudiera hablarle a las mujeres a quienes sus parejas las golpean, Auria Alvarado les diría que no hay nada peor que conformarse con una mala vida. "Busquen ayuda. Las cosas no son fáciles, pero en este país hay muchos recursos y gente dispuesta a ayudarles", dijo quien se considera a sí misma una sobreviviente antes que una víctima de la violencia doméstica. Auria, de 32 años, lleva un año reconstruyendo su vida y quiso compartir su historia con la esperanza de que otras mujeres vean que sí se puede salir adelante. Su recorrido inició el 28 de septiembre del año pasado, cuando, temiendo por su vida, decidió buscar ayuda para salir de su tormento. Ese día su pareja, no contento con haberla golpeado hasta hacerla sangrar, casi la asfixia. La salvo su hija de un año, quien se abalanzó sobre su cuerpo cuando vio que el hombre la iba a golpear con una lámpara. "Yo pensé que esta podría ser la última vez que aguantara los golpes. Ya estaba perdiendo el aliento", dijo la mexicana. Como pudo, recogió los pedazos de un celular que su pareja había desbaratado antes de empezar a pegarle. Salió de su casa, llamó a la policía y al regresar su pareja le sentenció: "a ver cómo le haces con tus hijos porque yo me voy". El hombre se subió a su camioneta y desde entonces no lo ha vuelto a ver. Por un par de días se quedó en la casa de una amiga y luego se fue a un refugio en el condado de Gwinnett. "A pesar de tantas preocupaciones, de que estaba dejando una vida de seis años y que había llegado a un lugar extraño sin nada en mis manos, fue la primera vez en muchos años que dormí tranquila", recordó la mujer. Allí conoció a Michelle Toledo, de la Alianza contra la Violencia Doméstica (PADV, por sus siglas en inglés). La boricua tomó su caso y desde entonces le ha ayudado a rehacer su vida. Auria tuvo que aprender a vivir con gente de otras culturas. También tuvo que adaptarse a un nuevo condado. No tenía coche ni dinero, tenía que llevar a su hijo mayor caminando hasta la escuela en medio del frío, pero estaba tranquila. "Fue bonito porque lo ocupé realmente como un refugio. Por eso siempre quedo agradecida", relató. Tres meses después solicitó ingreso al programa de vivienda temporal de la PADV. A través de esta iniciativa las víctimas de violencia doméstica aprenden a vivir solas, a manejar sus finanzas y ayudar a sus hijos a superar esta experiencia, de acuerdo con Toledo. "Nosotros las educamos, les mostramos los recursos que hay disponibles, pero al final son ellas las que tomas sus decisiones", indicó la puertorriqueña. Niños felices, mamá felizPara Auria ha sido difícil hablar con sus hijos sobre su situación. Los niños, que hoy tienen seis, cinco y dos años, presenciaron muchas veces las golpizas que su padre le propinaba a su mamá. Toledo y los grupos de apoyo en español le han ayudado a Auria a enfrentar las preguntas de sus pequeños. "A los niños no les puedes mentir. Yo les hablo con la verdad para que no se engañen. Les he dicho que su papá está enfermo y que si algún día se arregla, lo van a poder ver", dijo la mexicana. Como Auria, a los pequeños les ha costado superar el trauma, pero han mejorado. Los primeros días que estaban en el refugio el niño mayor tenía pesadillas, pero no las ha vuelto a tener. Por su parte, la mexicana ha empezado a tomar clases de inglés y el próximo mes empieza las de computación. "Quiero preparame para el futuro. Mi sueño es ser totalmente independiente y darles el mejor ejemplo a mis hijos", señaló. Su compromiso ahora es hacer felices a sus hijos. "Sé que puedo hacerlo. Ya después me ocuparé de mí", puntualizó. El planMichelle Toledo recomendó a las mujeres que enfrentan situaciones de abuso pensar en un plan para garantizar su seguridad y la de sus hijos: » Tengan a la mano la información de contacto de una persona de confianza que las pueda ayudar. Si no conoce a nadie, puede llamar a alguna agencia de apoyo (ver directorio). » Ubique el departamento de policía o de bomberos más cercano, ellos le pueden ayudar en caso de una emergencia. » Guarde un poco de efectivo en un lugar seguro al que tenga fácil acceso. » Si no se siente lista para salir de una relación, llame a los números de ayuda, al menos para desahogarse o establecer un plan de seguridad. DirectorioCaminar Latino: 404.413.6348 Gateway Domestic Violence Center: 770.536.5860 YWCA de Northwest Georgia: 770.427.3390 PADV Fulton: 404.873.1766 PADV Gwinnett: 770.963.9799 En Georgia: 1.800.334.2836 |